Picture credit score: Syndication: Detroit Free Press
Traducido por Marco Gámez
Hubo varias razones por las que Framber Valdez tardó más en encontrar equipo este invierno que cualquier otro agente libre de primer nivel. Algunos equipos tenían verdaderas dudas sobre su fibra ethical, que iban más allá (aunque ciertamente quedaron ejemplificadas por) el incidente en el que pareció cruzar intencionalmente las señas de su propio receptor el verano pasado. A otros les incomodó el precio que pedía, que comenzó en línea con los $200 millones de dólares que Dylan Stop obtuvo de Toronto en noviembre. Valdez tiene 32 años y, aunque ha sido duradero, ha lidiado con un codo ocasionalmente problemático (a inicios de 2024) y con suficientes dificultades en octubre (4.34 de efectividad en postemporada) como para que el futuro no parezca tan prometedor como el pasado. Además, está esto: en gran medida ha sido un ganador gracias a dos lanzamientos.
Al proyectar a un lanzador hacia mediados de sus 30 años, siempre resulta reconfortante que cuente con cuatro o cinco lanzamientos por encima del promedio. Eso le da más vías para sacar outs en el presente, pero también ofrece esperanza de que pueda seguir resolviendo problemas a medida que envejece. La pérdida de velocidad es inevitable. La degradación del movimiento y (más común aún) un debilitamiento lento pero inexorable del comando también son amenazas reales. Cuando eso ocurre, poder recurrir a una variedad de velocidades y formas puede generar contacto débil y permitir que el lanzador siga atacando la zona. No es exactamente el caso de Valdez. Durante la mayor parte de su carrera, ha sido prácticamente un lanzador de dos lanzamientos. En sus primeras tres temporadas en Grandes Ligas se apoyó casi exclusivamente en su pesado sinker y su curva de gran quiebre. En 2023 aumentó de manera significativa el uso de su tercer lanzamiento: el cambio de velocidad. Sin embargo, al principio no period un envío especialmente bueno. Al igual que el cutter, la recta de cuatro costuras y la slider con los que ha experimentado a lo largo de los años, servían más para preparar su par de lanzamientos principales y más confiables para conseguir outs.
No obstante, en 2024, Valdez realizó un ajuste importante. Bajó el ángulo de su brazo de 49° (el que había elevado en un experimento fallido) a un promedio de 43°, y eso mejoró la forma de su cambio. El lanzamiento pasó de tener 3.2 pulgadas (8.12 cm) de quiebre vertical inducido a estar por debajo de cero, y por lo tanto le funcionó mejor, pese a su dependencia de un sinker con una forma comparable. En 2025 mantuvo ese nuevo ángulo más bajo, todavía inusualmente alto para un lanzador de sinker, pero lo suficientemente adaptable como para generar mayor engaño.
El cambio aún no es un lanzamiento élite en términos absolutos. StuffPro lo califica como bueno, pero no excelente, y todavía no lo utiliza con regularidad contra bateadores zurdos. Sigue dependiendo del sinker y la curva; solo que no depende tanto de ellos frente a bateadores derechos.

Este repertorio sigue sin ser especialmente variado, sobre todo para un abridor zurdo. Sin embargo, el cambio marca una diferencia importante por una razón específica en el caso de Valdez. Sus otros dos lanzamientos, ese sinker y esa curva, funcionan a partir del engaño, pero no del viajar ambos por el mismo túnel. El sinker tiene un movimiento tan inusual, dado su ángulo de brazo, que los bateadores tienen problemas para hacerle swing sólido, aunque no les cuesta identificarlo. Según nuestras métricas de Arsenal, los bateadores tienen aproximadamente un 76% de probabilidad de reconocer temprano el sinker. La curva, con su gran quiebre y rotación cerrada, vence a los bateadores al caer más bruscamente de lo que anticipan, pero no es una curva estilo Bola mortal, como la que usan muchos de sus colegas con ángulos de brazo altos. Tiene una joroba reveladora al salir de la mano. El año pasado, los bateadores tuvieron alrededor de un 78% de probabilidad de identificarla correctamente, de acuerdo con Probabilidad de tipo de lanzamiento.
El cambio, en parte porque Valdez lo utiliza con relativa poca frecuencia y nunca de manera predecible, obtiene calificaciones extremadamente altas en todas nuestras métricas de arsenal. No se mueve de forma muy distinta al sinker, pero los bateadores confunden el lanzamiento con la curva aproximadamente el 18% de las veces y solo identifican correctamente el cambio cerca de un tercio de las ocasiones. Tenía un repertorio dominado por dos lanzamientos que necesitaba desesperadamente un tercero que aportara un tipo diferente de engaño. Si no vas a tener muchos lanzamientos, los que tengas deben funcionar en múltiples niveles. Valdez controla bien sus tres principales envíos. Los dos primeros prosperan por ser excepcionales en su movimiento; el cambio lo hace al mezclarse de forma magnífica con los otros.
Idealmente, uno querría ver a Valdez incorporar un lanzamiento más firme que se mueva hacia el lado del guante, además del cambio de velocidad. Es excelente contar con un envío que los bateadores tengan dificultades para identificar, pero si no tienes una forma confiable de trabajar ambos lados del plato, pierdes parte del beneficio de ese engaño. Valdez, según su perfil de movimiento, lanza su sinker en la parte alta de la zona más de lo que uno supondría y con la curva y el cambio puede atacar arriba y abajo en la escalera para buscar swings fallidos. Sin embargo, realmente no tiene una gran dinámica este-oeste, algo inusual para un lanzador tan efectivo generando roletazos. Una vez más, encuentra el éxito de una manera poco convencional.
Al closing, los Tigers no hicieron una inversión a largo plazo en este caso. Pero, la inversión inmediata que sí realizaron fue enorme, y Valdez tiene la oportunidad de usar ese gran contrato a corto plazo como trampolín hacia uno todavía mayor. Puede que simplemente necesite demostrar, a los Tigers y a todos los demás, que el cambio le ayudará a envejecer mejor de lo que un rápido vistazo a su repertorio sugeriría. Para seguir ganando con roletazos, tiene que seguir llenando la zona de manera impredecible, con formas inusuales. Eso no es fácil de lograr, y su velocidad no le ofrece un margen de error muy amplio. Aunque su repertorio todavía no es particularmente profundo, la profundidad que ha añadido será elementary.
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